"Los católicos en internet debemos construir caminos de evangelización, no de odio e intolerancia".

Juan José Asenjo Pelegrina, Arzobispo de Sevilla

Pontificia, Real, Ilustre, Franciscana y Muy Antigua Hermandad del Santo Rosario de la Divina Pastora de las Almas y Redil Eucarístico -CANTILLANA-

sábado, 31 de enero de 2015

Memoria Gráfica (V)


En esta fotografía fechada alrededor de 1905, sobre la peña alegórica del paso, Refugio y Fortaleza, Casa de Oro, Puerta del Cielo ..., situada delante del retablo del nuevo camarín que se construyó con la autorización del cardenal Spínola, aparece aquí la Divina Pastora, luciendo el antiguo sombrero de malla y pedrería, cargado de uvas y espigas. Al fondo se puede apreciar el antiguo retablo del patriarca San José.


martes, 27 de enero de 2015

"Igualá" para portar las andas del Divino Pastorcito


El próximo viernes 30 de enero, a las cinco de la tarde en la Casa Hermandad, tendrá lugar la "igualá", a cargo de nuestros capataces los hermanos Villanueva, para portar las andas del Divino Pastorcito en la peregrinación al santuario de la Divina Pastora, con motivo de la celebración de la Fiesta de las Candelas. Para ello se convoca a todos los jóvenes de ambos sexos 
de la hermandad, de 12 a 16 años de edad.



XX Aniversario de la concesión de la Primera Medalla de Oro de la villa de Cantillana


En el día de hoy se cumplen veinte años de la concesión de la Primera Medalla de Oro de la villa de Cantillana, concesión que fue otorgada a la imagen de la Divina Pastora de las Almas. 

Fue el 27 de enero de 1995, cuando el Excmo. Ayuntamiento de Cantillana, reunido en sesión plenaria, aprobó por unanimidad en el cuarto punto del Orden del Día, la concesión de esta primera medalla a la Divina Pastora con motivo del 275 aniversario de la fundación de su Hermandad, en agradecimiento a la protección dispensada y en testimonio de la devoción que desde siglos los hijos de este pueblo le profesan.

El acto de imposición de la medalla a la Divina Pastora, tendría lugar el 21 de mayo de aquel mismo año en la pastoreña calle de Martín Rey en procesión extraordinaria que todos recordamos.

Fue la primera Medalla de Oro de la villa de Cantillana que se solicitó, la primera en concederse y la primera medalla impuesta a una imagen del pueblo. Pueblo al que guía y proteje desde hace casi trescientos años.

viernes, 23 de enero de 2015

Fiesta de las Candelas 2015



FIESTA DE LAS CANDELAS

SÁBADO 7 DE FEBRERO
 4,30 DE LA TARDE

SALIDA DESDE LA PARROQUIA DE LA IMAGEN DEL
DIVINO PASTORCITO
CON MOTIVO DE LA PEREGRINACIÓN QUE LA PONTIFICIA Y REAL HERMANDAD DE LA
DIVINA PASTORA DE LAS ALMAS
REALIZARÁ A SU SANTUARIO, PARA CONMEMORAR LA FIESTA DE LA PRESENTACIÓN
DEL NIÑO JESÚS EN EL TEMPLO Y PURIFICACIÓN DE NUESTRA SEÑORA
(VULGO DE LA CANDELARIA)

Las andas con la imagen serán portadas por los jóvenes de la hermandad de 12 a 16 años.

A la llegada al santuario tendrá lugar la presentación y consagración a la Virgen
de los niños de la hermandad nacidos el pasado año.
 
LA JUNTA DE GOBIERNO                                                                   CANTILLANA 2015

(Foto cartel: LuisdelaPuraFotografía)

martes, 20 de enero de 2015

Visita del Obispo Auxiliar al santuario de la Divina Pastora

Durante su visita pastoral a Cantillana la pasada semana, el Obispo Auxiliar don Santiago Gómez Sierra, junto con nuestro párroco, visitaron nuestra ermita. El hermano mayor junto a varios miembros de la junta de gobierno lo recibieron a las puertas del santuario. El Obispo se interesó por la historia y construcción de la ermita. Rezó el ángelus y dedicó unas cariñosas palabras en el libro de firmas de la hermandad como recuerdo de la visita. 











lunes, 19 de enero de 2015

Delante de nosotros como Pastora


Hoy, 19 de enero, celebra la Iglesia la festividad del Beato Marcelo Spínola y Maestre, Hermano mayor Perpetuo de la Hermandad de la Divina Pastora de Cantillana. Con este motivo reproducimos hoy un extracto de sus Escritos autógrafos, en el que el Beato Spínola nos habla del Pastorado de la Virgen María.


“No necesito, después de tantos días en que contempláis a María como Pastora de las almas, demostraros que realmente merece este título, para ella de mucha honra y para nosotros de suavísimo consuelo. Hay, en efecto, entre todas las pruebas que de una verdad pueden aducirse, una irresistible: la de los hechos. Cuando aquel insensato de que nos hablan las historias negaba el movimiento, un sabio se puso a andar y lo confundió. Así después de haber visto a María entre las ovejas del rebaño de Cristo, arrastrando la intemperie, empuñando el cayado y manejando la honda, ¿cómo negaréis su Pastorado?

La voz del pueblo cristiano, que Pastora la proclama, mucho dice... La palabra de la Iglesia que le da ese nombre dice aún más... Pero añade magnífica confirmación a eso el testimonio de las obras. Y entre estas obras es de las que más llama la atención el ir delante de las ovejas, guiándolas. ¿A dónde las lleva?...¿Cómo las guía?...¿De qué medios se vale para atraerlas y que no se le escapen?..


1
El país por donde los humanos caminamos es muy variado...montañas escarpadas, profundos precipicios, ásperos caminos y también valles y hasta deliciosas praderas; de todo se encuentra. Existe pradera poco frecuentada, porque está al otro lado de prolongado desierto, y no es posible llegar, sino atravesando arenales, vadeando ríos y torrentes, y luchando con fieras de toda especie... Es esa comarca la tierra de la santidad. Describirla es tarea superior a fuerza de hombre. Es la región extensa... Su cielo limpio y transparente... Las tempestades pasan a distancia. Caudales de cristalinas aguas corren en todas direcciones: las aguas puras de la gracia. En fin, el suelo es feraz, produciendo frutos en todo tiempo, y abundantes, y excelentes. Son las buenas obras. Todos sus habitantes son de prócer talla, de figura hermosa, vigorosos y fuertes... Y para colmo de ventajas disfrutan de cumplida dicha. La felicidad no se encuentra en parte alguna. Se ha refugiado en el país de la santidad.

Ved la pradera a donde intenta llevarnos la Santísima Virgen. ¡Qué buena es María! No quiere para nosotros cosas de poca valía..., ni oro, ni placeres..., ni honores..., sino la santidad, que es oro del cielo..., placeres divinos..., placeres divinos..., honor sin semejante.


 2
Nos lleva poniéndose delante de nosotros y guiándonos por el camino de las virtudes, o sea dándonos ejemplo. Nada se nos exige, que ella no haya ejecutado antes... abnegación, cruz, marcha tras Cristo.

...Así va delante de nosotros como Pastora. Soberbios..., impuros..., sensuales..., egoístas..., hijos de la tierra y el polvo, a todos os da ejemplo.

3
¿Cómo se las ha para atraernos? La virtud es siempre bella; mas a veces se envuelve en negro manto; su sabor es exquisito... mas suele cubrirse con áspera corteza; brilla como el sol, pero nubes ocultan sus resplandores. En María tiene una suavidad de tonos, de colores y matices, que enamora, y esto a todo el mundo...

Además del encanto de las virtudes, hay en María la atracción de su amor y bondad...¿Y quién, fuera de Cristo, ha tenido a los hombres un amor como el de María, tierno, constante, fuerte, generoso, espléndido? No es posible apartarse de María.

Y todavía para irnos sosteniendo emplea otro medio: la esperanza. Nolite timere. Es la divisa del escudo de María. ¿El camino es largo? No importa; es difícil? No importa; ¿sois flacos? No importa. Aquí estoy”.

(Escritos autógrafos del Beato Marcelo Spínola)

jueves, 15 de enero de 2015

Procesión de la Divina Pastora de Barquisimeto en Sevilla

Coincidiendo con la multitudinaria procesión de la Divina Pastora de Barquisimeto en Venezuela, en la tarde de ayer, 14 de enero, la comunidad venezolana residente en Sevilla, se dio cita en el Convento de Capuchinos para celebrar la Santa Misa ante la réplica de la imagen de la Virgen allí existente.

Nuestra hermandad asistió invitada por el Comité organizador, acompañando a las representaciones de la Divina Pastora de Capuchinos y de Aracena. A continuación de la Eucaristía, la imagen de la Divina Pastora fue trasladada en procesión, acompañada de todos los presentes, hasta su capilla en el patio de entrada del convento, donde recibe culto durante todo el año.

Desde aquí felicitamos al Comité organizador y a toda la comunidad venezolana, y les animamos a que sigan con esta preciosa iniciativa evangelizadora, rindiendo culto a la Divina Pastora de las Almas.








miércoles, 14 de enero de 2015

Triduo al Beato Marcelo Spínola


LA PONTIFICIA, REAL, ILUSTRE, FRANCISCANA Y MUY ANTIGUA
HERMANDAD DEL SANTO ROSARIO DE LA
Divina Pastora de las Almas
Y REDIL EUCARÍSTICO, 
fundada en el año del Señor de 1720 por el V. P. fray Isidoro de Sevilla, erigida y establecida canónicamente, y con la aprobación del Real y Supremo Consejo de Castilla, en la Iglesia Parroquial de esta villa, donde posee capilla propia, adherida espiritualmente con carta de Hermandad a la Orden Capuchina y de la que es Hermano Mayor Honorario S. M. Don Juan Carlos I, Rey de España,
 celebrará en cumplimiento de sus Reglas
DEVOTO TRIDUO
en honor de su muy querido Hermano Mayor Perpetuo el
Beato Marcelo Spínola  y Maestre,
Cardenal Arzobispo de Sevilla, 
durante los días
21, 22 y 23 de enero.
Los cultos tendrán lugar en la Iglesia Parroquial de esta Villa, en el altar de la Divina Pastora, dando comienzo a las 7 de la tarde, con el siguiente orden:
Rezo del Santo Rosario, Letanías a la Divina Pastora, Ejercicio del Triduo y Santa Misa.
A la terminación de la Santa Misa se cantará la Salve a la Divina Pastora.

El día 23 a las 7 de la tarde tendrá lugar la
FUNCIÓN SOLEMNE
Oficiada por nuestro párroco y director espiritual el
Rvdo. Sr. D. Antonio Guerra Milla, Pbro.

Al terminar la Santa Misa de ese día, se dará a besar la sagrada reliquia del Beato que custodia esta Hermandad, la cual se hallará expuesta durante los días del triduo a la pública veneración de todos los fieles en el altar de la Divina Pastora.

CANTILLANA                                                                         ENERO 2015

viernes, 9 de enero de 2015

Catecismo de la Iglesia Católica (XVIII)


PRIMERA SECCIÓN
LA ECONOMÍA SACRAMENTAL

218. ¿Qué es la liturgia?

La liturgia es la celebración del Misterio de Cristo y en particular de su Misterio Pascual. Mediante el ejercicio de la función sacerdotal de Jesucristo, se manifiesta y realiza en ella, a través de signos, la santificación de los hombres; y el Cuerpo Místico de Cristo, esto es la Cabeza y sus miembros, ejerce el culto público que se debe a Dios. 

219. ¿Qué lugar ocupa la liturgia en la vida de la Iglesia?
La liturgia, acción sagrada por excelencia, es la cumbre hacia la que tiende la acción de la Iglesia y, al mismo tiempo, la fuente de la que emana su fuerza vital. A través de la liturgia, Cristo continúa en su Iglesia, con ella y por medio de ella, la obra de nuestra redención 

220. ¿En qué consiste la economía sacramental?
La economía sacramental consiste en la comunicación de los frutos de la redención de Cristo, mediante la celebración de los sacramentos de la Iglesia, de modo eminente la Eucaristía, «hasta que él vuelva» (1 Co 11, 26)

CAPÍTULO PRIMERO

LA LITURGIA, OBRA DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD 
 
221. ¿De qué modo el Padre es fuente y fin de la liturgia?
En la liturgia el Padre nos colma de sus bendiciones en el Hijo encarnado, muerto y resucitado por nosotros, y derrama en nuestros corazones el Espíritu Santo. Al mismo tiempo, la Iglesia bendice al Padre mediante la adoración, la alabanza y la acción de gracias, e implora el don de su Hijo y del Espíritu Santo. 

222. ¿Cuál es la obra de Cristo en la Liturgia?
En la liturgia de la Iglesia, Cristo significa y realiza principalmente su misterio pascual. Al entregar el Espíritu Santo a los Apóstoles, les ha concedido, a ellos y a sus sucesores, el poder de actualizar la obra de la salvación por medio del sacrificio eucarístico y de los sacramentos, en los cuales Él mismo actúa para comunicar su gracia a los fieles de todos los tiempos y en todo el mundo. 

223. ¿Cómo actúa el Espíritu Santo en la liturgia respecto de la Iglesia?
En la liturgia se realiza la más estrecha cooperación entre el Espíritu Santo y la Iglesia. El Espíritu Santo prepara a la Iglesia para el encuentro con su Señor, recuerda y manifiesta a Cristo a la fe de la asamblea de creyentes, hace presente y actualiza el Misterio de Cristo, une la Iglesia a la vida y misión de Cristo y hace fructificar en ella el don de la comunión. 

martes, 6 de enero de 2015

Solemnidad de la Epifanía

Queridos hermanos y hermanas:

El día 1 de enero, celebrábamos la solemnidad de Santa María Madre de Dios, iniciando así el año nuevo de la mano de la Virgen. A ella, la Virgen fiel, que hace posible el nacimiento del Señor, le pido para todos los fieles de la Archidiócesis que el año 2015 sea verdaderamente un año de gracia, un año de fidelidad y de mucha fecundidad espiritual. Con palabras de la primera lectura de la Eucaristía de dicha fiesta, os deseo a todos que en el nuevo año, "el Señor os bendiga y os proteja, ilumine su rostro sobre vosotros y os conceda su favor; [que] el Señor se fije en vosotros y os conceda la paz".
 
El próximo martes celebraremos la solemnidad de la Epifanía del Señor. Epifanía significa manifestación de Dios. En la Historia de la Salvación, Dios se ha ido manifestando paulatinamente. Al principio, a través de signos materiales, la zarza, el arca, el templo… Después, por medio de los profetas. Con el naci­miento de Jesús, comienza la etapa definitiva de la manifestación plena de Dios a la hu­manidad. Desde entonces nos habla, se nos hace cercano y accesible no a través de intermediarios, sino por medio de su Hijo, igual a Él en esencia y dignidad, reflejo de su gloria e impronta de su ser. Él es su Verbo, el origen y causa de todo lo que existe, la vida y la luz verdadera que alumbra a todo hombre que viene a este mundo. Él es la Palabra eterna del Padre que en la Nochebuena se hace carne y planta su tienda entre nosotros.  

A lo largo de estos días de Navidad nos hemos acercado con admiración y piedad infinitas a la cueva de Belén para contemplar al Niño en el pesebre. Y hemos comprobado que el Hijo eterno de Dios se ha hecho hombre verdadero, con nombre y apellidos, con una genealogía, con un lugar de nacimiento y con una familia tan sencilla como extraordinaria. El que no tenía carne, el que era todo simplicidad, el que era puro espíritu inmaterial, asume nuestra carne. Se despoja de su rango y toma la condición de esclavo pasando por uno de tantos. Deja el seno cálido del Padre y emprende el duro camino de los hombres. Se hace, como escribe San Juan de Ávila, romero y peregrino. Vive en la intemperie y el desierto. No pasa de puntillas junto a nosotros. Asume nuestra naturaleza con todas sus consecuencias, excepto el pecado, sin rehusar la  debilidad y la fragilidad del ser humano. Sudará, sentirá el cansancio, la fatiga y la tristeza. Necesitará comer y descansar. Experimentará el dolor y la pobreza, hasta el punto de no tener donde reclinar su cabeza.
Por amor a los hombres, se hace el encontradizo con nosotros y rompe los cálculos de una ley de mínimos, hasta dejarse crucificar. Por ello, la única actitud posible en estos días es la  adoración rendida ante el Dios que se despoja de su rango y se hace niño, como hacen los pastores y los Magos, y la gratitud inmensa ante el amor inaudito de Dios, sin límites ni tasas, que hace exclamar a san Juan “Tanto amó Dios al mundo, que le envío a su Hijo Unigénito para que los hombres tengan vida eterna”.

En su nacimiento histórico hace 2000 años, Jesús se manifestó primero al pueblo de Israel representado por José, María y los pastores. Pero el Señor vino para toda la humanidad, representada por los tres Magos de Oriente. Estos personajes misteriosos, originarios de culturas dis­tintas de la de Israel, simbolizan la voluntad salvífica universal de Dios en la encarnación y el nacimiento de su Hijo. Por ello, la Epifanía, manifestación de Dios a los pueblos gentiles, es nuestra fiesta. En las personas de los Reyes Magos está prefigurada la humanidad entera. El mis­terio revelado en primer término a los más ínti­mos y cercanos, se abre también a nosotros y a todos los hombres
.
Que en estos días de Epifanía, al mismo tiempo que seguimos contemplando el misterio del Dios hecho niño, le agradezcamos con emoción el don de la fe que recibimos el día de nuestro bautismo, la auténtica y verdadera manifestación de Dios en nuestras vidas; y que tratemos de hacerla cada día más viva  y operante de modo que penetre en todas las entretelas de nuestra alma, de nuestra vida personal, de nuestra vida familiar, de nuestros empeños y proyectos.

La Epifanía, junto con Pentecostés, es la gran fiesta de la misión universal de la Iglesia, una fiesta de una intensa tonalidad apostólica y misionera. La mejor manera de agradecer a Dios su manifestación en Jesucristo y el regalo de la fe es renovar nuestro compromiso misionero, de modo que la manifestación que co­menzó con la adoración de los Magos, siga extendiéndose al mundo entero con nuestra colaboración, con nuestra oración, nuestra palabra y nuestro testimonio.
 
Para todos, mi saludo fraterno y mi bendición.  
 
+ Juan José Asenjo Pelegrina
Arzobispo de Sevilla

jueves, 1 de enero de 2015

Solemnidad de Santa María Madre de Dios

Evangelio según San Lucas 2,16-21. "Los pastores fueron rápidamente y encontraron a María, a José, y al recién nacido acostado en el pesebre.  Al verlo, contaron lo que habían oído decir sobre este niño, y todos los que los escuchaban quedaron admirados de lo que decían los pastores.
Mientras tanto, María conservaba estas cosas y las meditaba en su corazón.
Y los pastores volvieron, alabando y glorificando a Dios por todo lo que habían visto y oído, conforme al anuncio que habían recibido.
Ocho días después, llegó el tiempo de circuncidar al niño y se le puso el nombre de Jesús, nombre que le había sido dado por el Angel antes de su concepción."


María Madre de Dios 
La Iglesia Católica quiere comenzar el año pidiendo la protección de la Santísima Virgen María. La fiesta mariana más antigua que se conoce en Occidente es la de "María Madre de Dios". Ya en las Catacumbas o antiquísimos subterráneos que están cavados debajo de la ciudad de Roma y donde se reunían los primeros cristianos para celebrar la Misa, en tiempos de las persecuciones, hay pinturas con este nombre: "María, Madre de Dios".

Si nosotros hubiéramos podido formar a nuestra madre, ¿qué cualidades no le habríamos dado? Pues Cristo, que es Dios, sí formó a su propia madre. Y ya podemos imaginar que la dotó de las mejores cualidades que una criatura humana puede tener.

Pero, ¿es que Dios ha tenido principio? No. Dios nunca tuvo principio, y la Virgen no formó a Dios. Pero Ella es Madre de uno que es Dios, y por eso es Madre de Dios.

Y qué hermoso repetir lo que decía San Estanislao: "La Madre de Dios es también madre mía". Quien nos dio a su Madre santísima como madre nuestra, en la cruz al decir al discípulo que nos representaba a nosotros: "He ahí a tu madre", ¿será capaz de negarnos algún favor si se lo pedimos en nombre de la Madre Santísima?

Al saber que nuestra Madre Celestial es también Madre de Dios, sentimos brotar en nuestro corazón una gran confianza hacia Ella.

Cuando en el año 431 el hereje Nestorio se atrevió a decir que María no era Madre de Dios, se reunieron los 200 obispos del mundo en Éfeso (la ciudad donde la Santísima Virgen pasó sus últimos años) e iluminados por el Espíritu Santo declararon: "La Virgen María sí es Madre de Dios porque su Hijo, Cristo, es Dios". Y acompañados por todo el gentío de la ciudad que los rodeaba portando antorchas encendidas, hicieron una gran procesión cantando: "Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén".

El título "Madre de Dios" es el principal y el más importante de la Virgen María, y de él dependen todos los demás títulos y cualidades y privilegios que Ella tiene.


Los santos muy antiguos dicen que en Oriente y Occidente, el nombre más generalizado con el que los cristianos llamaban a la Virgen era el de "María, Madre de Dios".
 (Fuente: www.ewtn.com)