"Los católicos en internet debemos construir caminos de evangelización, no de odio e intolerancia".

Juan José Asenjo Pelegrina, Arzobispo de Sevilla

Pontificia, Real, Ilustre, Franciscana y Muy Antigua Hermandad del Santo Rosario de la Divina Pastora de las Almas y Redil Eucarístico -CANTILLANA-

domingo, 30 de marzo de 2014

Cuaresma y limosna

Estamos llegando al ecuador de la Cuaresma. La invitación a la oración, el ayuno y la limosna, que nos hacía la liturgia del Miércoles de Ceniza, nos indica el camino a seguir en este tiempo fuerte del año litúrgico, en el que todos estamos llamados a la conversión, que nos prepara para celebrar el Misterio Pascual, centro de la fe y de la vida de la Iglesia. La participación en el triunfo de Cristo sobre el pecado y la muerte, que actualizaremos en la Vigilia Pascual, exige ciertamente un “pueblo bien dispuesto” (Lc 1,17), a través de la meditación de la Palabra de Dios, la penitencia, el dominio de nuestras pasiones y la práctica de la caridad.

Oración, ayuno y limosna, como nos pide Jesús en el Sermón del monte (Mt 6,2-18), continúan siendo los caminos fundamentales para vivir el éxodo espiritual que es la Cuaresma, contribuyendo poderosamente a nuestra conversión y a restaurar en nosotros la comunión que el pecado destruye. La libertad interior que acrecienta en nosotros el ayuno nos reconcilia con nosotros mismos, la oración robustece nuestra comunión con Dios, y la limosna y la caridad fraterna nos reconcilian con los hermanos.

Esta triple reconciliación encuentra su vínculo de unión en el amor, que es el corazón de la vida cristiana y el núcleo del mandamiento nuevo (Jn 13,34), que hemos de vivir no simplemente como una obligación, sino como la respuesta al amor con que Dios nos ha amado primero y viene a nuestro encuentro (1 Jn 4,10), un amor con el que Él nos enriquece y que nosotros debemos comunicar a los demás.

Desde esta perspectiva es imposible separar el amor a Dios y al prójimo, ya que como nos recuerda el apóstol San Juan, no podemos decir que amamos a Dios a quien no vemos si no amamos al prójimo a quien vemos (1 Jn 4,20). El amor al prójimo es un camino privilegiado para encontrar a Dios, del mismo modo que el amor verdadero al prójimo sólo es posible a partir del encuentro íntimo con Dios.

Estas reflexiones pueden iluminarnos a la hora de practicar durante esta Cuaresma la limosna, a la que nos invita el Papa Francisco en su mensaje para la Cuaresma de este año. En él nos insta a socorrer a los necesitados viendo en ellos el rostro de Cristo, conscientes de que la limosna es también un ejercicio ascético que nos ayuda a liberarnos del apego de los bienes terrenales, a no idolatrarlos, acogiendo en nuestro corazón la palabra de Jesús que nos dice “No podéis servir a Dios y al dinero”.

Si tomamos en serio el Evangelio, en realidad no somos propietarios de los bienes que poseemos, sino administradores. Hemos de compartirlos, pues, con aquellos hermanos que sufren la indigencia y el abandono más terribles y a los que debemos socorrer, primero por un deber de justicia y después por un deber de caridad. El Papa Francisco nos dice que “Cuando [...] el lujo y el dinero se convierten en ídolos, se anteponen a la exigencia de una distribución justa de las riquezas. Por tanto, es necesario que las conciencias se conviertan a la justicia, la igualdad, la sobriedad y el compartir”.

En la práctica de la limosna hay dos peligros: el primero es la vanagloria y el afán de llamar la atención. Nuestra limosna, sin embargo, debe ser para la gloria de Dios y no para acrecentar nuestro orgullo; debe servir para socorrer a nuestros hermanos y no para obtener el aplauso que hincha nuestra vanidad. El segundo peligro es convertir la limosna en pura filantropía sin raíces sobrenaturales, cuando debe ser ante todo expresión concreta de la caridad, la virtud teologal que exige la conversión interior al amor de Dios, que después nos mueve a amar a nuestros hermanos por amor a Él y como Él los ama.

Los frutos de la limosna son la paz, el gozo espiritual, la alegría que el Señor nos regala y también el perdón de los pecados, pues como nos dice el apóstol San Pedro, «la caridad cubre multitud de pecados» (1 Ped 4,8). Es una práctica eminentemente cuaresmal, a la que nos invita el Señor, que “siendo rico, por nosotros se hizo pobre” (2 Cor 8,9). La Cuaresma nos urge a seguir su ejemplo a través de la práctica de la limosna, a hacer de nuestra vida un don total, a estar dispuestos a dar no tanto algo de lo que poseemos, sino a darnos a nosotros mismos, que es la quintaesencia del Evangelio.

Queridos hermanos y hermanas: al mismo tiempo que os invito a ser desprendidos en esta Cuaresma, reconociendo en los pobres al Señor, os invito también a tomaros muy en serio este tiempo de gracia y salvación, caracterizado por el esfuerzo personal y comunitario de conversión y de adhesión a Cristo para ser testigos de su amor.

Para todos, mi saludo fraterno y mi bendición.
+ Juan José Asenjo Pelegrina Arzobispo de Sevilla

viernes, 28 de marzo de 2014

Entrega de las pastas del pregón de la Hermandad del Rocío de Sevilla

El jueves 27 de marzo tuvo lugar la entrega de las pastas del pregón 2014 de la Hermandad del Rocío de Sevilla de la Parroquia del Salvador, a don Manuel Pérez Suárez, que actualmente ejerce el cargo de Secretario en la Hermandad de la Divina Pastora de Cantillana. El acto, al que asistió una representación de la misma, se celebró, tras finalizar la Misa de Hermandad, en las dependencias de la corporación rociera, donde el Hermano Mayor, don Ricardo Laguillo Morejón,  hizo entrega de las citadas cubiertas al pregonero, que fue nombrado como tal por la Junta de Gobierno, en Cabildo de Oficiales celebrado el pasado 12 de noviembre de 2013.



  

 


jueves, 27 de marzo de 2014

"Un acerado para el Arzobispo": La visita de Marcelo Spínola a las fiestas de la Divina Pastora de Cantillana en El Correo de Andalucía

En el día de hoy ha sido publicado en el diario "El Correo de Andalucía", un interesante artículo de Juan Carlos Romero titulado "Un acerado para el Arzobispo", en alusión al acerado que se construyó con motivo de la visita del Cardenal Spínola a las fiestas de la Divina Pastora de Cantillana en el año 1900, que reproducimos a continuación y que se encuentra también disponible en la web del periódico El Correo de Andalucía.

Un acerado para el Arzobispo.

La Divina Pastora, la Asunción, San Benito y la patrona, la Virgen de la Soledad, así como Blas Infante, el beato Marcelo Spínola y Santa Ángela de la Cruz, dialogan con la nomenclatura del callejero y con los vecinos desde las fachadas de los hogares, que toman partido para hablar de su pueblo. Los espacios de encuentro y de convivencia de esta localidad están marcados. Su caserío narra con los azulejos y altares cerámicos las hazañas de generaciones pasadas, reconocen a sus vecinos ilustres, rezan a las imágenes de sus advocaciones y subrayan los hitos de sus hermandades.

Al costado de la ermita de San Bartolomé, el Nazareno y la Virgen del Consuelo reciben culto con sendos altares cerámicos, en una esquina de la popular plaza del Llano, es la Divina Pastora de las Almas la que ha hecho suyo el espacio; al frente, destaca otro trabajo cerámico con los hitos de los festivales en el día de la Asunción, con figuras como Juanito Valderrama y Dolores Abril, Gracia Montes o «la sin igual», cita este azulejo, Lola Flores.

En la fachada de una casa nobiliaria, adentrándose desde la Plaza del Llano unos metros en la calle Real, se exhibe un azulejo singular. Rememora un pasaje que explica el origen de una relación todavía viva entre Cantillana, en particular con la Hermandad de la Divina Pastora, y el que fuera arzobispo y más tarde cardenal de Sevilla: el beato Marcelo Spínola, fundador de El Correo de Andalucía.

La historia se remonta a los primeros días de septiembre de 1900 y cuenta la extraordinaria visita del arzobispo Marcelo Spínola y Maestre, invitado por la Hermandad de la Divina Pastora, «para dar mayor relieve a las primeras fiestas pastoreñas del siglo XX». La comitiva del Arzobispado llegó a la estación y se dirigió en coche de caballos hasta cruzar el Guadalquivir en la barca-puente de Cantillana, para ser recibido en la Alameda con las campanas al vuelo, salvas de cohetes y los pañuelos alzados por miles de cantillaneros,entre las autoridades del Ayuntamiento, la banda de música y un ambiente festivo. No había antecedentes de la visita de un arzobispo a Cantillana. De ahí la magnitud que dan los lugareños al acontecimiento, y el propio prelado, que aprovecha la invitación a la prédica del 8 de septiembre para llevar a cabo una visita pastoral en la que se alcanzan las 1.300 confirmaciones.

En la casa nobiliaria donde se hospeda el obispo Marcelo Spínola desde el 7 de septiembre, el prelado presencia el Rosario público de la víspera.

«En su oratorio se celebró la santa misa y desde aquí presenció en la noche del 8 de septiembre el paso de la Divina Pastora, de cuya hermandad fue nombrado hermano mayor perpetuo», citan hoy los muros de la fachada de esta vivienda de la calle Real que aún conserva el oratorio, y donde moraba una miembro de la Junta de Gobierno de la Divina Pastora, María del Patrocinio Morillas. Pero los dueños de esta mansión fueron más allá y quisieron mostrarle el agradecimiento del pueblo por su visita, mandando a hacer un acerado para hacer transitable el recorrido de la comitiva.

Desde los umbrales de la eventual sede arzobispal, y a toda prisa en los días previos a la visita, los vecinos se afanaron en hacer una acera, la primera que se traza, que avanzó por la Cuesta del Reloj hasta el templo parroquial, que costeó la familia Palazuelos-Morillas.

«En su deseo de significar su adhesión al Prelado», relata el boletín oficial del Arzobispado de Sevilla, «el Ayuntamiento tomó el acuerdo de poner a una de las calles de la población el nombre de Su Excelencia». Y así se llama, desde entonces, la antigua Cuesta del Reloj: calle cardenal Marcelo Spínola.

Juan Carlos Romero

martes, 25 de marzo de 2014

El misterio de la Encarnación

El hecho de que una virgen conciba y continúe siendo virgen en el parto y después del parto es algo totalmente insólito y milagroso; es algo que la razón no se explica sin una intervención especial del poder de Dios; es obra del Creador, no de la naturaleza; se trata de un caso único, que se sale de lo corriente; es cosa divina, no humana. El nacimiento de Cristo no fue un efecto necesario de la naturaleza, sino obra del poder de Dios; fue la prueba visible del amor divino, la restauración de la humanidad caída. El mismo que, sin nacer, había hecho al hombre del barro intacto tomó, al nacer, la naturaleza humana de un cuerpo también intacto; la mano que se dignó coger barro para plasmarnos también se dignó tomar carne humana para salvarnos.

 Por tanto, el hecho de que el Creador esté en su criatura, de que Dios esté en la carne, es un honor para la criatura, sin que ello signifique afrenta alguna para el Creador. Hombre, ¿por qué te consideras tan vil, tú que tanto vales a los ojos de Dios? ¿Por qué te deshonras de tal modo, tú que has sido tan honrado por Dios? ¿Por qué te preguntas tanto de dónde has sido hecho, y no te preocupas de para qué has sido hecho? ¿Por ventura todo este mundo que ves con tus ojos no ha sido hecho precisamente para que sea tu morada?

Para ti ha sido creada esta luz que aparta las tinieblas que te rodean; para ti ha sido establecida la ordenada sucesión de días y noches; para ti el cielo ha sido iluminado con este variado fulgor del sol, de la luna, de las estrellas; para ti la tierra ha sido adornada con flores, árboles y frutos; para ti ha sido creada la admirable multitud de seres vivos que pueblan el aire, la tierra y el agua, para que una triste soledad no ensombreciera el gozo del mundo que empezaba. Y el Creador encuentra el modo de acrecentar aún más tu dignidad: pone en ti su imagen, para que de este modo hubiera en la tierra una imagen visible de su Hacedor invisible y para que hicieras en el mundo sus veces, a fin de que un dominio tan vasto no quedara privado de alguien que representara a su Señor. Más aún, Dios, por su clemencia, tomó en sí lo que en ti había hecho por sí y quiso ser visto realmente en el hombre, en el que antes sólo había podido ser contemplado en imagen; y concedió al hombre ser en verdad lo que antes había sido solamente en semejanza. Nace, pues, Cristo para restaurar con su nacimiento la naturaleza corrompida; se hace niño y consiente ser alimentado, recorre las diversas edades para instaurar la única edad perfecta, permanente, la que él mismo había hecho; carga sobre sí al hombre para que no vuelva a caer; lo había hecho terreno, y ahora lo hace celeste; le había dado un principio de vida humana, ahora le comunica una vida espiritual y divina. De este modo lo traslada a la esfera de lo divino, para que desaparezca todo lo que había en él de pecado, de muerte, de fatiga, de sufrimiento, de meramente terreno; todo ello por el don y la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que vive y reina con el Padre en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, ahora y siempre y por los siglos inmortales. Amén.
(De los sermones de San Pedro Crisólogo, Obispo y Doctor de la Iglesia)

viernes, 21 de marzo de 2014

25 de Marzo, Jornada por la Vida

La Iglesia convoca a los católicos y a la sociedad en general en esta Jornada por la Vida “a orar y proclamar el valor sagrado de toda vida humana desde su comienzo en la fecundación hasta su final natural”.


El 25 de marzo es el día designado por la Conferencia Episcopal Española para celebrar la Jornada por la Vida. Una fecha que, en palabras del arzobispo de Sevilla, “nos recuerda que la vida humana tiene un valor sagrado que todos debemos reconocer, respetar y promover porque es un don de Dios”.

“Estamos todavía muy lejos de respetar y defender la dignidad suprema de la persona humana”

 En una carta dirigida a los sacerdotes y religiosos de la Archidiócesis, mons. Asenjo Pelegrina hace referencia al proyecto de ley sobre el aborto, “que sin ser ideal, trata de proteger más eficazmente la vida del concebido y no nacido frente a ley actual que supone una liberalización total del aborto, considerado como un derecho de la mujer, mientras se conculcan los más elementales derechos del hijo que lleva en sus entrañas”. El arzobispo destaca que “el solo anuncio de los propósitos del Gobierno ha desatado un vendaval mediático que nos demuestra que estamos todavía muy lejos de respetar y defender la dignidad suprema de la persona humana desde su concepción hasta su ocaso natural”. En esta línea, recuerda que para la moral natural y la moral cristiana, “el aborto es siempre una inmoralidad, no es progreso sino regresión. En realidad –añade- es un crimen abominable, como lo calificó el Concilio Vaticano II, por ser la eliminación voluntaria y querida de un ser humano a petición de sus progenitores, con el concurso de los médicos, los primeros, junto con los padres, que deberían tutelar esa vida naciente”.

Respalda las iniciativas a favor de la vida

En este contexto, la Iglesia convoca a los católicos y a la sociedad en general en esta Jornada por la Vida “a orar y proclamar el valor sagrado de toda vida humana desde su comienzo en la fecundación hasta su final natural”. El arzobispo respalda y alienta a las instituciones –“confesionales o no”- que promueven iniciativas a favor de la vida y que ayudan a las madres en circunstancias difíciles “para que acojan generosamente el fruto de sus entrañas”. En esta carta, mons. Asenjo expone su deseo de que “llegue el día en que el aborto sea suprimido de nuestras leyes y todos reconozcamos con vergüenza el inmenso y trágico error cometido en los siglos XX y XXI por la humanidad”.

Llamamiento a sacerdotes y hermanos mayores

Termina su carta dirigiéndose a los sacerdotes, para que recuerden esta jornada en las misas del día 25, y a los hermanos mayores de las hermandades, para que secunden esta iniciativa, incluyendo en sus protestaciones de fe el compromiso de defender toda vida y rezando en sus estaciones de penitencia por esta “causa nobilísima”.


Semana por la Vida 2014

Desde la Delegación de Familia y Vida de la Archidiócesis de Sevilla se han organizado una serie de actividades, en torno a la Jornada por la Vida 2014, enmarcados dentro de la Semana por la Vida, que se celebrará del 21 al 27 de marzo.

El 21 de marzo tendrá lugar la conferencia titulada ‘Construir la cultura de la vida’, a cargo de Alicia de la Torre, presidenta de la Federación Nacional de Pro-Vida. El acto se llevará a cabo en la Fundación Madariaga (Avda. de María Luisa, s/n, Sevilla), a las ocho y media de la tarde. Organiza Pro-Vida Asdevi Sevilla.

El sábado 22, se celebrará la sabatina en honor a Mª Santísima de la Esperanza Macarena, con motivo de su Año Jubilar, en la que estará presente la delegación diocesana de Familia y Vida. A las ocho de la tarde, en la basílica de la Esperanza Macarena.

El 23 de marzo, domingo, está convocada una concentración por la vida en la Plaza Nueva, a partir de las doce del mediodía.

El lunes 24 , Antero Pascual, canónigo capellán real de la catedral de Sevilla y doctor en Teología Espiritual, hablará sobre el ‘Proyecto Raquel: Un tiempo para la esperanza’, en la antigua escuela del Ave María y actuales dependencias de la casa hermandad de Valme (Avda. Andalucía, Dos Hermanas). Esta conferencia está organizada por el COF de Dos Hermanas y el CC.HH. de Dos Hermanas.

25 de marzo, solemnidad de la Anunciación del Señor, Teodoro León Muñoz, vicario general de la Archidiócesis de Sevilla, presidirá la Eucaristía que se celebrará a las ocho de la tarde en la Colegiata del Divino Salvador. En ella participarán los movimientos, asociaciones familiares y asociaciones defensoras de la vida. Durante la celebración se realizará una bendición para las mujeres embarazadas y a las madres con hijos menores de dos años.

El jueves 27, a las siete y media de la tarde, dará comienzo la mesa redonda ‘La vida, cuestión de todos’, en la que se dialogará sobre el comienzo de la vida humana, el valor de la vida humana en el aspecto legal, límites y subjetividad de la ley, etc. El coloquio tendrá lugar en la sala Juan de Mairena, del Centro Cultural Cajasol (entrada por la calle Arguijo), siendo organizado por el Movimiento por una Humanidad Nueva. Finalmente, el lunes 31 de marzo, se celebrará un concierto- recital para niños, organizado por Pro-Vida Asdevi Sevilla, con carácter benéfico, en la sala Turina del Centro Cultural Cajasol (c/ Laraña, 4). Las entradas tienen un precio de diez euros, para adultos, y cinco euros para los niños.


miércoles, 19 de marzo de 2014

Festividad del Patriarca San José, esposo de la Virgen María

"Si toda la Iglesia está en deuda con la Virgen María, ya que por medio de ella recibió a Cristo, de modo semejante le debe a San José, después de ella, una especial gratitud y reverencia". 
San Bernardo de Siena.

San José. Iglesia parroquial
 de Cantillana
Como sabemos, la concepción del Verbo divino en las entrañas virginales de María se hizo en virtud de una acción milagrosa del Espíritu Santo, sin intervención alguna de San José. Lo dice expresamente el Evangelio y es uno de los dogmas fundamentales de nuestra fe católica: la virginidad perpetua de María.

Así es que hay que excluir en absoluto la paternidad física, pero se le ha dado a San José muchos diferentes títulos: padre nutricio, padre adoptivo, padre legal, etc...pero ninguna en sí define la plenitud de la misión de San José en la vida de Jesús. La que mas se le asemeja es padre virginal.

De hecho, San José ejerció sobre Jesús la función y los derechos que corresponden a un verdadero padre, del mismo modo que ejerció sobre María, virginalmente, las funciones y derechos de verdadero esposo. Ambas funciones constan en el Evangelio. Al encontrar al Niño en el Templo, la Virgen reclama a Jesús:"Hijo, porque has obrado así con nosotros? Mira que tu padre y yo, apenados, te buscábamos". María nombra a San José dándole el título de padre, prueba evidente de que San José era llamado así por el propio Jesús, pues miraba en José a un reflejo y una representación auténtica de su Padre Celestial.

Solo a un hombre tan puro y humilde como San José pudo encomendar el Señor la llamada de ser esposo de la Madre de Dios. Qué lazo tan sublime, formado por el Espíritu Santo; el más sagrado después del que une la humanidad con la divinidad en Cristo, o como el lazo que unía a María con Jesús.

El matrimonio de San José y de María Santísima está lleno de virtudes, de armonía de dos corazones que viven para amar primariamente a Dios y a su misión de ser padres del Dios hecho hombre. Abnegación profunda de estas dos vidas, la una para la otra, compartiendo los dolores y alegrías; las espinas, la pobreza, el amor, el respeto, santidad, luz, paz...

San José. Ermita de Ntra. Sra de la Soledad
 (Cantillana)
El matrimonio de José y María Santísima. fue real y verdadero, con una característica excepcional y singular (virginidad), pero así de excepcional y singular era la finalidad intentada por Dios con este matrimonio santísimo: salvaguardar la virginidad de María con la virginidad de San José. Veamos lo que nos dice un autor sobre San José: "María pertenece a José y José a la Santísima María; con tanta verdad, que su matrimonio es muy verdadero, puesto que se han entregado el uno al otro. Mas, ¿como se entregaron? En Pureza. Se entregan mutuamente su virginidad, y toda la fidelidad de este matrimonio consiste en guardar la virginidad del otro. La vida de estos esposos es como la de dos estrellas, mutuamente se iluminan con sus rayos dorados y plateados, pero sin nunca tener contacto.

Jamás matrimonio fue tan maravillosamente fecundo como este matrimonio virginal. El Espíritu Santo realizó el milagro de que la virginidad de María, amparada y salvaguardada por la virginidad de José, trajera al mundo nada menos que al Salvador, al Hijo de Dios, al deseado de las naciones, al Redentor de la humanidad, que se dignó someterse no solamente a María, su verdadera madre fisica, sino también a José, a quien respetaba y honraba con el dulcísimo nombre de padre.

martes, 18 de marzo de 2014

Retiro de Cuaresma de la Hermandad de Santa Cruz de Sevilla en la ermita de la Divina Pastora (II)

Como ya informamos en su día, el pasado 28 de febrero tuvo lugar en el santuario de la Divina Pastora, el retiro de Cuaresma de la Hermandad de Santa Cruz de Sevilla, reuniéndose un numeroso grupo de hermanos de esta querida hermandad para preparar la inminente llegada de la Cuaresma, de la mano de los sacerdotes don Pedro J. Rodríguez Molina y don Pedro Ybarra Hidalgo. La jornada comenzó con la visita a la parroquia para rezar ante la imagen de la Divina Pastora, antes de desplazarse hasta la ermita para dedicar el día a la formación y a la reflexión,  culminando con  la celebración de la Sagrada Eucaristía y posterior convivencia en la aldea pastoreña.

De todo ello compartimos hoy con nuestros lectores un interesante reportaje gráfico.










martes, 11 de marzo de 2014

Galería fotográfica de la convivencia en el Rocío

Ofrecemos hoy un amplio reportaje fotográfico de la jornada de convivencia que tuvo lugar el pasado domingo 9 de marzo, en la aldea del Rocío. Hasta allí se desplazaron cuatro autobuses de pastoreños y un buen número de vehículos particulares para disfrutar de un día que comenzó con una festiva convivencia y almuerzo en la Casa Hermandad del Rocío de Sevilla, que, como cada año, acogió a nuestra hermandad con el cariño y efusividad acostumbrados. Ya por la tarde, todos los asistentes partieron hasta la ermita de Nuestra Señora del Rocío, con la Escuela de Tamborileros al frente, para celebrar la Sagrada Eucarístía, que fue oficiada por el Padre don Antonio Romero Padilla y cantada por el Coro de nuestra Hermandad.

Desde aquí queremos agradecer una vez más a la Hermandad del Rocío de Sevilla y de forma especial a su Hermano Mayor y hermano nuestro, don Ricardo Laguillo Morejón por la fraternal acogida dispensada en esta convivencia.