"Los católicos en internet debemos construir caminos de evangelización, no de odio e intolerancia".

Juan José Asenjo Pelegrina, Arzobispo de Sevilla

Pontificia, Real, Ilustre, Franciscana y Muy Antigua Hermandad del Santo Rosario de la Divina Pastora de las Almas y Redil Eucarístico -CANTILLANA-

domingo, 30 de diciembre de 2012

Solemnidad de la Sagrada Familia


El mensaje de la fiesta de la Sagrada Familia

Como ha afirmado el Catecismo de la Iglesia Católica, la vida escondida de la Sagrada Familia en Nazaret permite que el hombre se una a Cristo en los momentos más ordinarios de la vida cotidiana.Todos formamos parte de una gran familia mucho más amplia que la propia familia natural: somos la familia de Dios; somos hijos de Dios y a él nos unimos por la redención de Cristo conforme al designio originario de nuestra creación. La familia es una verdadera "Iglesia doméstica" dentro de la Iglesia universal que es la familia de Dios.

La vida de los orígenes de la Iglesia estaba constituida de familias, como pequeñas islas de vida cristiana, en un mundo sin fe, Es bien seguro que ésta es la situación actual. En la familia se ejerce además el gran mensaje de la "santa" familia de Nazaret: no sólo el amor mutuo, sino la oración y el culto a Dios.

La familia cristiana está potenciada por un sacramento, al que ya se ha aludido brevemente, pero que, en definitiva, significa la máxima facilidad humana para realizar todos los deberes y da todos los recursos del matrimonio, especialmente la comunión de vida, que es indisoluble naturalmente y que se facilita al máximo cuando se es fiel a la gracia de Dios y la participación constante en la Eucaristía, en la comunión sacramental, como fuente de la presencia activa del Espíritu Santo. El ideal del matrimonio es casi inalcanzable y sin fronteras: amarse mutuamente como Cristo ama a su Iglesia. Este ideal tan sublime no se consigue sin la gracia del sacramento y su alimento en la Eucaristía y en la oración.

La familia cristiana no puede vivir cerrada en sí misma. Es necesario abrirse a las necesidades y a las alegrías de los demás. La familia cristiana debe tener una idea clara de los propios deberes: ante todo el bien de los mismos esposos, cuya personalidad se enriquece en la vida común y, luego, como fruto natural en la fecundidad y en el respeto o en el no tener miedo a la vida. La obediencia de los hijos debe ser motivada y espontánea en el amor y ejemplo de los padres. El espíritu de agradecimiento nunca puede faltar en los hijos.

Los padres en la familia deben vivir la generosidad en la educación, en la virtud y en el saber de los propios hijos; deben saber usar de la corrección oportuna. Sobre todo, la familia debe ser la escuela de la formación en la fe y la realidad de poder orar juntos y participar todos juntos en el culto cristiano, especialmente en la celebración dominical de la Eucaristía. Sin duda que es en este punto donde está fallando nuestra sociedad consumista. No se encuentra momento para rezar juntos; para hablar de cosas trascendentes. Se debe dar ejemplo de vida serena y distendida, para proponer o favorecer las vocaciones religiosas; para poder orar juntos.

Todas estas obligaciones, ideales y realidades vivas las encontramos seguramente en el modelo de la Sagrada Familia de Nazaret. Pero no hay duda que es necesario dar un gran salto en la fe al comparar las condiciones especiales de esta Santa Familia con la cotidianidad de nuestras familias cristianas en el mundo en el que ahora vivimos. De todos modos, si la Sagrada Familia es un ejemplo dificil de imitar, siempre será eficaz su intercesión para que las familias cristianas se enfrenten al mundo actual que, si falla en tantas cosas, es porque fundamentalmente está fallando en el seno de las familias.

Tantas leyes civiles están tocando negativamente la familia y cada día aumentan. Por eso es necesario que la oración de los fieles logre intensificar su santidad espontánea y que sigan en la medida posible como ideal la vida santa de la Familia de Nazaret.

Antolin González Fuente, O.P. 

sábado, 29 de diciembre de 2012

La familia, punto de partida de la Nueva Evangelización


Queridos hermanos y hermanas:

El pasado 26 de octubre, el Sínodo de los Obispos sobre la Nueva Evangelización hacia público su Mensaje final al Pueblo de Dios...

En él se afirma que desde los inicios de la vida de la Iglesia, “la transmisión de la fe… ha encontrado un lugar natural en la familia”. Afirma también que en esta tarea han tenido un papel decisivo las madres. Sin desvalorizar la figura paterna y su implicación en la educación en la fe de los niños, han sido sobre todo las madres y las abuelas las que han transmitido a los niños y adolescentes “los signos de la fe, la comunicación de las primeras verdades, la educación en la oración y el testimonio de los frutos del amor”. Añade después el Mensaje que, a pesar de la diversidad de las situaciones geográficas, culturales y sociales, los Obispos del Sínodo han confirmado este papel esencial de la familia en la transmisión de la fe. En consecuencia, “no se puede pensar en una nueva evangelización sin sentirnos responsables del anuncio del Evangelio a las familias y sin ayudarles en la tarea educativa”.

Efectivamente, la familia, primera célula de la sociedad y de la   Iglesia, debe ser el punto de arranque de la Nueva Evangelización. Si “en la familia se fragua el futuro de la humanidad”, como nos dijera  proféticamente el Beato Juan Pablo II (FC 86), “la evangelización, en el futuro, depende en gran parte de la familia” (FC 65). Por otra parte, en la iniciación cristiana de sus hijos en el hogar es cuando los padres cristianos "llegan a ser plenamente padres, es decir, engendradores no sólo de vida corporal, sino también de aquella que, mediante la renovación del Espíritu, brota de la Cruz y Resurrección de Cristo" (FC 9).

Es un hecho constatable que, también entre nosotros, se ha interrumpido la transmisión de la fe en la familia. Muchos padres han dimitido de la obligación principalísima de ayudar a sus hijos a conocer al Señor, iniciarles en la oración, la participación en los sacramentos y los hábitos de piedad, la devoción a la Virgen, el descubrimiento del prójimo y la experiencia de la generosidad. Es una consecuencia fatal de la secularización de nuestra sociedad, en la que los valores religiosos representan bien poco. En este contexto, es urgente que los padres redescubran su misión como primeros evangelizadores de sus hijos, para lo que cuentan con la gracia del sacramento del matrimonio. Por ello, con palabras de los Obispos de la Subcomisión Episcopal de Familia y Vida de nuestra Conferencia, me dirijo a los padres cristianos de nuestra Archidiócesis para exhortarles: “Hablad de Jesucristo a vuestros hijos. Ningún anuncio es más importante para su vida. Introducid a vuestros hijos en el misterio de Cristo, a través de la celebración litúrgica y la oración familiar”.

Los padres cristianos están llamados a transmitir la fe desde las primeras etapas de la vida del niño con la palabra y el ejemplo. Nadie puede suplantarles ni privarles de este sagrado derecho. Ellos deben ser los primeros responsables del anuncio del Evangelio a sus hijos, aprovechando el ritmo de los acontecimientos familiares: la recepción de los sacramentos, la celebración de las fiestas litúrgicas, el nacimiento de un hijo o un acontecimiento luctuoso. De este modo, el testimonio de los padres cristianos precede, acompaña y enriquece toda otra forma de catequesis. Han de vivir esta hermosa misión con celo infatigable, apoyándose, si es preciso, en las asociaciones y escuelas de padres, que han surgido en los últimos años en el seno de la Iglesia.

En la transmisión de la fe reviste una importancia singular la iniciación en la plegaria. Se trata de un deber específico y fundamental. Los padres cristianos han de ayudar a sus hijos a descubrir progresivamente la paternidad de Dios y a dialogar con Él en el coloquio de la oración. Para ello es importante el ejemplo. Los hijos sólo aprenderán a rezar si lo ven en sus padres y, si en algunos momentos, la familia reza unida. En este sentido, no han perdido vigencia algunas formas de oración tradicionales, que preparan y prolongan el culto celebrado en templo: junto al ofrecimiento de obras por la mañana, la oración de la noche, revisten un carácter auténticamente familiar el rezo del rosario en familia y la bendición de la mesa. La participación de toda la familia en la Eucaristía dominical y en los sacramentos de la iniciación cristiana de sus miembros, será después el signo visible de la autenticidad de su plegaria doméstica.

Pido a la Sagrada Familia de Nazaret que bendiga a todas las  familias de nuestra Archidiócesis para que sean ejemplo de fe y amor, para que sepan transmitir la fe a sus hijos, y para que crezca el amor y la fidelidad de los esposos, muy especialmente de aquellos que pasan por momentos de sufrimiento o dificultad.

Para todos, mi saludo fraterno y mi bendición.

 Juan José Asenjo Pelegrina
Arzobispo de Sevilla

viernes, 28 de diciembre de 2012

Sorteo del Niño



Ya se encuentran a la venta las participaciones para el sorteo del Niño a celebrar el próximo 6 de enero, en los establecimientos habituales, al precio de 3 euros. Además, también se pueden adquirir décimos del mismo número a 25 euros, en la Casa Hermandad, donde también se pagarán o cambiarán los recibos premiados del pasado sorteo de Navidad, hoy viernes 28 de diciembre y durante los días 2, 3 y 4 de enero en horario de 7 a 9 de la noche.


Los Santos Inocentes y el derecho a la vida


Cuando se marcharon los magos, el ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: "Levántate, coge al niño y a su madre y huye a Egipto; quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo." José se levantó, cogió al niño y a su madre, de noche, se fue a Egipto y se quedó hasta la muerte de Herodes. Así se cumplió lo que dijo el Señor por el profeta: "Llamé a mi hijo, para que saliera de Egipto." Al verse burlado por los magos, Herodes montó en cólera y mandó matar a todos los niños de dos años para abajo, en Belén y sus alrededores, calculando el tiempo por lo que había averiguado de los magos. Entonces se cumplió el oráculo del profeta Jeremías: "Un grito se oye en Ramá, llanto y lamentos grandes; es Raquel que llora por sus hijos, y rehúsa el consuelo, porque ya no viven".  (Mateo 2,13-18)

En este viernes 28 de diciembre celebramos la fiesta de los Santos Mártires inocentes. Es una fiesta de una larguísima y antiquísima tradición dentro de la Iglesia. Tiene su origen, precisamente, en lo que nos narra Mateo hoy en el pasaje evangélico; Herodes, tras averiguar que había nacido en aquellos tiempos Uno que se convertiría en Rey, mandó ejecutar todos los niños menores de 2 años, en toda la región, para así estar seguro que “el supuesto Rey” moriría. A José, mientras dormía, se le apareció el mensajero del Señor y le anunció los planes de Herodes: "Levántate, coge al niño y a su madre y huye a Egipto; quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo”. José se levantó tomó a su mujer y al niño y se fue a Egipto hasta que murió Herodes. Mateo nos quiere poner en relación este hecho, al inicio de la vida de Jesús, con la historia del pueblo de Israel en Egipto, según nos cuenta el libro del Génesis. Esta historia tiene un personaje clave, José el hijo de Jacob, el cual fue vendido como esclavo por sus hermanos. Ahora José, el esposo de María, debe ir a Egipto (como fue José, el hijo de Jacob) para que los planes de Dios se cumplan: “Llamé a mi Hijo para que saliera de Egipto”. Jesús saldrá de Egipto hacia la Tierra Prometida, tierra donde nació, pero que tuvo que abandonar por las ansias de poder de Herodes. ¿Hasta donde nos pueden llevar nuestras ansias de poder o reconocimiento?

En la primera carta de San Juan, se desarrolla una idea bien bella: la santidad viene por medio de la aceptación de nuestros pecados. Es decir, si aceptamos nuestras limitaciones, debilidades, pecados… seremos más conscientes de aquello que no va bien en nuestra vida y que tenemos que aceptar para poder cambiar. Si aceptamos nuestra limitación, estamos aceptando al mismo tiempo que Jesús es el Único que puede cambiar nuestra vida. ¿Somos capaces de reconocer nuestras debilidades como puntos
donde Dios nos habla a nuestra propia vida?

Fray José Rafael Reyes González

El derecho a la vida

[...] La doctrina de la Iglesia Católica es clara y no admite interpretaciones a la baja: desde el instante de su concepción, es decir, desde el seno materno hasta su fin natural, la vida debe ser respetada. Además existe una obligación personal y social de defender la vida humana inocente que esté amenazada.

En la Sagrada Escritura encontramos el caso de Caín que mató a su hermano Abel por envidia, y la sangre de Abel clamaba al cielo. Caín tuvo su justo castigo. Tenemos también el caso de Abrahán a quien Dios da un hijo en la vejez y contra toda lógica le pide su sacrificio. Cuando Abrahán levanta su puñal para matar a su hijo Isaac, la mano del ángel lo detiene. Este sacrificio es figura o tipo del sacrificio de Cristo en la cruz. Jesús muere voluntariamente para salvarnos, pero antes, desde lo alto del madero, entre insufribles dolores, se acuerda de sus verdugos : “Perdónales, porque no saben lo que hacen”. Los pueblos cercanos a Israel realizaban sacrificios humanos a Moloc. Sacrificios que Dios detesta. Parece que también los mayas mataban a hombres para aplacar la ira de sus dioses.

Cuando Jesús es detenido en el huerto de los olivos, Pedro sacó una espada y le cortó una oreja a uno de los que iban contra su Maestro, el Señor le obligó a guardar la espada advirtiéndole: “quien a espada mata a espada morirá”.

Los romanos, en sus leyes, defendían la vida humana de los ciudadanos, pero la vida de un esclavo carecía de valor pudiendo los amos acabar con ella impunemente. En Esparta también se defendía la vida humana, pero les suponían una carga los niños que nacían con alguna malformación, que eran rápidamente arrojados por un precipicio.

El faraón de Egipto, no queriendo que el pueblo hebreo creciera y se hiciese fuerte, publicó una ley por la que todos los niños de los hebreos se debían eliminar al nacer. El rey Herodes, ya nos acordamos todos, mandó matar a todos los niños de dos años o menos en la ciudad de Belén para asegurarse eliminar al Mesías.

Con la llegada de Colón al Nuevo Mundo empezó una disputa sobre si los indios eran seres humanos o no. Cuestión importante, pues de ello dependía su existencia. Los teólogos católicos siempre defendieron la vida de esos habitantes y fustigaron los abusos contra ellos como la esclavitud o los malos tratos.

Y estamos en el siglo XXI y seguimos casi igual que siempre. Ahora ya no es el indígena, ahora es el embrión: ¿es ser humano o no es ser humano? Una sociedad que no defienda la vida de los más débiles e indefensos en cualquier etapa, una vida no digna de ser vivida, se hace inhumana, renuncia a avanzar en el conocimiento del misterio de la vida, se hace autodestructiva; ha perdido la ilusión de luchar por mejorar. Se ha apoltronado cómodamente.

El mensaje de la Iglesia es claro: la vida humana es lucha de amor, y sólo los esforzados alcanzan la felicidad, la auténtica tranquilidad.

Fernando I. García Álvarez-Rementería, Párroco y Director Espiritual de la hermandad  (Cantillana y su Pastora, nº 14)

jueves, 27 de diciembre de 2012

Navidad en la ermita



“ Apacienta tu pueblo con tu cayado, el rebaño de tu heredad” (Miq 7, 14)

Con motivo de la Solemnidad de la Natividad del Señor, el pasado 25 de diciembre, a la una del mediodía, se celebró en el santuario de la Divina Pastora la tradicional Misa Solemne oficiada por el párroco de Cantillana, don Fernando Isidoro García Álvarez-Rementería, cantada por el Coro de nuestra hermandad, y a la que asistió un gran número de fieles y devotos que abarrotaron el templo en esta festividad. Una vez finalizada la misma, quedó expuesta en Devoto Besapiés la venerada imagen del Divino Pastor de las Almas, ante la cual desfilaron cientos de pastoreños durante todo el día para postrarse a sus plantas. 


Ya por la tarde, a las cuatro y media, tuvo lugar un recital de villancicos, que estuvo a cargo de los miembros de la Escuela de Tamborileros de la Divina Pastora, quienes con sus sones romeros pusieron música a esta jornada navideña de verdadera convivencia pastoreña en la aldea de Los Pajares.










" Una estrella cruzó por el cielo
y viendo aquel portal,
en la altura detuvo su vuelo
y fue para los hombres la señal, 
y su luz se fundió 
con el brillo del lindo zagal"




Navidad - diapositivas











                                                                                              Fotografías: Juan Arias Merino

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Recital de Navidad del Coro del Rocío de Sevilla

El pasado domingo 23 de diciembre, como antesala de la Navidad, tuvo lugar en la ermita de la Divina Pastora, un recital a cargo del Coro de la Hermandad del Rocío de la parroquia del Divino Salvador de Sevilla. Allí, en el santuario, centro de las celebraciones del ciclo navideño de la hermandad, se congregó un gran número de pastoreños para escuchar los villancicos, plegarias y composiciones propias de la época navideña, que con aires típicamente rocieros interpretó el coro de esta querida hermandad sevillana.


Pregonero de la Romería del año 2013.
Al finalizar el acto, nuestro Hermano Mayor agradeció la presencia del Coro y de la Hermandad del Rocío de Sevilla, a quienes obsequió con la entrega de un cuadro con la imagen de la Divina Pastora. Asimismo aprovechó la ocasión para informar a  todos los asistentes, de la designación de Ricardo Laguillo Morejón como pregonero de la próxima Romería del año 2013, quien encontrándose presente como Hermano Mayor de su hermandad, allí representada, tomó la palabra y agradeció emotivamente este nombramiento, siendo aplaudido y felicitado por todos los asistentes, quienes, de esta manera, mostraron su satisfacción por esta decisión de la junta de gobierno de nuestra hermandad. Desde aquí también felicitamos a nuestro hermano Ricardo, esperando que nos ofrezca de nuevo un extraordinario pregón de la Romería, como ya lo hizo en los años 1999 y 2006.


















                                                                 Fotografías: Juan Arias Merino y Antonio Miguel Barrera Ramón

lunes, 24 de diciembre de 2012

Feliz, Santa y Gozosa Nochebuena


Queridos hermanos y hermanas:

"Cantad al Señor un cántico nuevo… cantad al Señor, bendecid su nombre". Con estas palabras del salmo 95 nos invitará la liturgia de la Nochebuena a alabar al Señor, a tocar para Él la cítara, a vitorearle con clarines y al son de trompetas, a aclamar al Rey y Señor. No es para menos. Mañana, en la Noche verdaderamente buena y santa, la oscuridad se tornará claridad, las estrellas brillarán con insólito fulgor y, en el silencio sereno de la noche, el ángel nos anunciará una vez más la gran noticia que hace dos mil años oyeron los pastores: "No temáis, os traigo la Buena Nueva… hoy en la ciudad de David os ha nacido el Salvador, el Mesías, el Señor" (Lc 2,10-11). Y volveremos a escuchar los cánticos de los ángeles: "Gloria a Dios en el cielo y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor".

 Es natural que nos regocijemos y felicitemos, pues el Dios eterno, inmortal e invisible, que a lo largo del Antiguo Testamento habla a su pueblo por medio de los profetas, en esta etapa culminante de la historia nos ha hablado por su Hijo, igual a Él en esencia y dignidad, reflejo de su gloria e impronta de su ser (Hebr 1,1-3). Él es su Verbo, el origen y causa de todo lo que existe, la vida y la luz verdadera que alumbra a todo hombre que viene a este mundo (Jn 1,3-9). Él es la Palabra eterna del Padre, que en la Nochebuena se hace carne y planta su tienda entre nosotros (Jn 1,14), para hacernos partícipes de su plenitud, para ofrecernos la salvación y la gracia, para compartir con nosotros su vida divina. "No puede haber lugar para la tristeza -nos dice San León Magno- cuando acaba de nacer la vida... Nadie tiene por qué sentirse excluido del júbilo... [pues el Señor] ha venido para liberarnos a todos. Alégrese el santo, puesto que se acerca a la victoria; regocíjese el pecador, puesto que se le invita al perdón; anímese el gentil, ya que se le llama a la vida".

 Misterio de la Encarnación, misterio del nacimiento de Jesús en la cueva de Belén, misterio inefable que nuestros torpes labios apenas pueden balbucear, misterio que en tantas ocasiones queda reducido al sentimentalismo, a la dimensión cultural, folclórica o costumbrista de unas fiestas entrañables de las que rozamos sólo la periferia, sin entrar en su hondón, sin postrarnos de rodillas para exclamar silenciosa y quedamente "Dios se ha hecho hombre", "Dios se ha encarnado por mí".

 Por ello, nuestra primera actitud en estos días no puede ser otra que la admiración, la sorpresa, el gozo y la emoción ante el prodigio, la contemplación larga del don increíble que Dios ha hecho a la humanidad, la adoración rendida ante el Dios que se despoja de su rango y se hace niño, y la gratitud inmensa ante la condescendencia de Dios, ante su amor inaudito, sin límites ni tasas, que hace exclamar al evangelista San Juan: "Tanto amó Dios al mundo que le dio a su Hijo Unigénito" (Jn 3,16). En la Nochebuena el Dios eterno se hace el encontradizo con nosotros a través de su Verbo. Es justo que le alabemos, y que llenos de emoción, exclamemos con el profeta: "Qué hermosos son sobre los montes los pies del mensajero que anuncia la paz, que pregona la buena nueva, que dice a Sión: Tu Dios es Rey" (Is 52,7).

 El Dios que nos nace en Nochebuena no es el Dios frío y abstracto de los filósofos. Nace en un pesebre, se hace niño, se mancha con nuestro barro, experimenta la pobreza y la persecución, la alegría y el dolor, la amistad y la traición, la muerte y la resurrección. Es un Dios con rostro humano, que nos ama hasta el extremo, que nos llama a su seguimiento, que espera nuestro amor, y que en esta Navidad quiere nacer en nuestros corazones y en nuestras vidas, para convertirlas, salvarlas, dignificarlas y llenarlas de plenitud y sentido.

 Abramos de par en par las puertas a Cristo, redentor del hombre. Como os decía hace algunas semanas en una carta precedente, en su nacimiento histórico nació en un pesebre, pues José y María no encontraron sitio en el mesón (Lc 2,7). Esta amarga queja de San Lucas sólo es equiparable a esta otra dramática afirmación del evangelista San Juan: "Vino a los suyos, pero los suyos no le recibieron" (Jn 1,11). Que no sea este nuestro caso. Que acojamos en nuestros corazones al Señor que nace. De este modo viviremos la verdadera alegría de la Navidad, fruto del encuentro con Cristo y con los hermanos, la alegría que el mundo no puede dar, que yo deseo a todos los cristianos de nuestra Archidiócesis, sacerdotes, consagrados, seminaristas y laicos, y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad.

Para todos, ¡Feliz, Santa y Gozosa Navidad!

Juan José Asenjo Pelegrina
Arzobispo de Sevilla

viernes, 21 de diciembre de 2012

Santa María, Madre del Buen Pastor, Divina Pastora de las almas


Cuando fray Isidoro de Sevilla comienza a extender la devoción a la Divina Pastora, está intentando acercar el evangelio al pueblo llano, quiere mostrar la sencillez y la humildad de la Virgen, a la vez que cuida de sus hijos como Pastora del rebaño de Cristo.

La imagen del Pastor la encontramos a lo largo de la Sagrada Escritura y especialmente en el capítulo diez del Evangelio de San Juan. Con las palabras de ese capítulo se podría componer el presente escrito y bastaría.[...]

Por mucho que alguien quiera presentarse como pastor, si no entra por la puerta de la fidelidad a la Iglesia, por la puerta de la fidelidad a Cristo, se convierte en ladrón y salteador, que no busca servir y ayudar a las ovejas sino engatusarlas para servirse de ellas, para alcanzar sus propios intereses, no los de la Virgen María.

“Yo soy el Buen Pastor” (Jn 10,11). Así se presenta Jesús ante sus discípulos. Frente a los falsos pastores de Israel, que sólo piensan en sí mismos y a los que no preocupan las ovejas; frente a los pastores incapaces de arriesgar su vida en el peligro; frente a los pastores pusilánimes, que ven venir al lobo, abandonan las ovejas y huyen, Jesús se presenta ante sus discípulos como el Buen Pastor de su pueblo, abnegado hasta el agotamiento, que cuida a sus ovejas, que busca a la extraviada, que cura a la herida, que carga sobre sus hombros a la extenuada y que en su sacrificio pascual, en obediencia al Padre y por amor a los hombres, da la vida por sus ovejas. “¡Cristianos – grita San Juan de Ávila en uno de sus sermones- ovejas sois de Cristo y Él es vuestro Pastor! ¡Oh dichosas ovejas que tienen tal Pastor”.

El título de Divina Pastora le pertenece a Santa María como Madre del Buen Pastor. Ella es Pastora y Madre. A Ella dirigimos nuestras plegarias para que podamos alcanzar los pastos de la vida eterna junto a su Hijo.

Después de Jesucristo no ha habido otra pastora, ni hay quien así guarde las ovejas de Jesucristo... La Virgen sin mancilla es nuestra pastora después de Dios”. “Es pastora, no jornalera que buscase su propio interés, pues amaba tanto a las ovejas que, después de haber dado por la vida de ellas la vida de su amantísimo Hijo, diera de muy buena gana su propia vida, si necesidad de ella tuvieran” (San Juan de Ávila).

Fernando Isidoro García Álvarez-Rementería, párroco y director espiritual de la hermandad. (Cantillana y su Pastora, nº 16)

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Viaje a Sevilla con motivo de la salida procesional de la Virgen del Rocío de la parroquia del Salvador


El próximo sábado día 22 de diciembre el Grupo Joven de nuestra hermandad ha organizado un viaje a Sevilla con motivo de la salida procesional de la Virgen del Rocío de la Parroquia del Salvador por las calles de su feligresía.

La Virgen del Rocío de la hermandad de Sevilla procesionará, como cada 22 de diciembre, con arreglo al siguiente itinerario: Salida del templo del Divino Salvador, Plaza del Salvador, Cuna, Cerrajería, Sierpes, Sagasta, Plaza del Salvador y de nuevo, entrada en la antigua colegiata. Durante el recorrido le acompañarán distintos coros de campanilleros que irán turnando su participación, en una jornada de lo más entrañable para la feligresía y los devotos de esta réplica de la Patrona de Almonte.

Información y reserva de asientos en la Casa Hermandad (C/ Juan Ramón Jiménez, 22), o llamando al 622905018.
Hora de salida: 18,30 Hs
Precio: 10 euros

















lunes, 17 de diciembre de 2012

Recital de villancicos en la Residencia de Mayores San Nicolás

El pasado sábado 15 de diciembre, como viene siendo habitual durante los últimos años en estas vísperas navideñas, el coro de nuestra hermandad ofreció un recital de villancicos en la Residencia de Mayores San Nicolás de Cantillana. El hermano mayor, que asistió al acto junto con una representación de la hermandad, aprovechó la ocasión para felicitar las navidades a los mayores de la residencia allí presentes, a los que se les repartió la tradicional felicitación de navidad con la imagen de la Divina Pastora, para que les acompañe durante estas fiestas.









sábado, 15 de diciembre de 2012

Últimos días de la exposición "... y se hizo Hombre"

Este domingo 16 de diciembre se clausura la exposición "... y se hizo Hombre" que ha organizado nuestra hermandad en la antigua iglesia del convento de San Francisco, hoy Centro Cívico de Cantillana, y que desde el pasado 7 de diciembre ha mostrado una selección de 30 imágenes del Niño Jesús de la colección particular de don Gabriel Solís Carvajal. La muestra ha tenido una gran aceptación de público en los días que ha permanecido abierta y los asistentes han podido adquirir los tradicionales dulces navideños de los conventos de clausura que también allí se ponen a la venta.

Hoy sábado y mañana domingo la exposición permanecerá abierta al público de 12 a 2 de la tarde, y de 5 a 9 de la noche.

A continuación les mostramos una selección de imágenes de esta exposición y les invitamos a que se acerquen a visitarla en estos últimos días.


viernes, 14 de diciembre de 2012

Felicitación de Navidad


El Hermano Mayor y la Junta de Gobierno

 de la Hermandad de la Divina Pastora,

 les desea una feliz Navidad y un

 venturoso Año Nuevo


Por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación
 bajó del cielo, y por obra del Espíritu Santo
 se encarnó de María, la Virgen, y se hizo Hombre.

Credo Niceno-Constantinopolitano

jueves, 13 de diciembre de 2012

Navidad Pastoreña


Calendario de actos y cultos que la Hermandad de la Divina Pastora de Cantillana celebrará con motivo de las próximas fiestas de Navidad:

Día 15 de diciembre: A las 11,30 de la mañana en la Residencia de Mayores San Nicolás de Cantillana, recital de villancicos a cargo del Coro de nuestra hermandad.


Día 23 de diciembre: A las 5 de la tarde, en el santuario de la Divina Pastora, recital de villancicos a cargo del Coro de Ntra. Sra. del Rocío de Sevilla.


Día 25 de diciembre, Solemnidad de la Natividad del Señor: A la 1 del mediodía, Misa Solemne en el santuario de la Divina Pastora, oficiada por el párroco de Cantillana y cantada por el coro de nuestra hermandad. A continuación, y durante todo el día, quedará expuesta en Devoto Besapiés la venerada imagen del Divino Pastor de las Almas.
A las 4 y media de la tarde de ese mismo día, recital de villancicos a cargo de la Escuela de Tamborileros de la Divina Pastora.


En las solemnidades de Santa María Madre de Dios, 1 de enero, y de la Epifanía, 6 de enero, así como todos los domingos, se celebrará la Santa Misa en el santuario de la Divina Pastora a la 1 del mediodía.


El belén de la ermita podrá visitarse todos los domingos y festivos del Ciclo Navideño





miércoles, 12 de diciembre de 2012

Viaje cultural a Vila Viçosa y Monsaraz: Galería de imágenes

El pasado 6 de diciembre nuestra hermandad realizó un viaje cultural a las localidades portuguesas de Vila Viçosa y Monsaraz, en Portugal, hasta donde se desplazó un autobus con un nutrido grupo de pastoreños. Allí tuvieron la oportunidad de visitar el Palacio Ducal, antigua residencia de la corona portuguesa, y el santuario de Nuestra Señora da Conceiçao (de la Concepción), patrona de Portugal, en Vila Viçosa, para después desplazarse hasta la singular villa medieval de Monsaraz , declarada Patrimonio de la Humanidad, situada dentro de las murallas de un castillo y en cuyas calles se disponen las figuras a tamaño natural de un original belén. Hoy les mostramos en este espacio una galería fotográfica de esta visita.